El barnizado es una técnica utilizada en el sector de la madera para llevar a cabo la restauración de suelos, revestimientos de techos o paredes y mobiliario de interior o exterior. A través de este tratamiento, el profesional logra restablecer la apariencia inicial de la madera y alargar su esperanza de vida útil.
¿Cuál es el mejor barniz para madera?
La calidad del barniz es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. De su elección dependerá la resistencia al desgaste, los golpes o las ralladuras.
Barniz al agua
El barniz al agua es una disolución compuesta por sustancias acrílicas o resinosas que se extiende con agua. Ofrece ventajas respecto a los barnices tradicionales: no desprende vapores tóxicos, tiene un secado más rápido y protege al máximo el suelo de madera sin cambiar su color original. Su resistencia a la abrasión, al agua y a los filtros UV facilita el mantenimiento de la estética natural de la madera, marcando la veta con un efecto similar al poro abierto.
Poliuretano disolvente
El poliuretano con base disolvente combina varios disolventes orgánicos para su aplicación directa sobre la madera. Ofrece un resultado más plastificado que el barniz al agua, con un acabado en brillo, satinado o mate, y un alto grado de dureza y resistencia física y química, especialmente al agua y las grasas. Sin embargo, genera una alta concentración de olores por su toxicidad, por lo que requiere aplicarse en lugares muy ventilados.
Poliuretano urea formol
El poliuretano con base urea formol es el compuesto más económico del mercado. Popular en los años 60, 70 y 80 por su fácil aplicación y dureza, ofrece muy baja resistencia química frente al agua y la grasa. Es altamente tóxico, no permite rebarnizado por problemas de adherencia, presenta baja elasticidad y sufre amarillamiento y agrietamiento con el tiempo, por lo que es desaconsejable.
¿Qué opciones me ofrece barnizar mi suelo de madera?
Al barnizar un suelo de madera, al cliente se le abre un abanico de posibilidades añadidas:
- Reposición de tablas: reponer o cambiar tablas o lamas concretas dañadas por rayos UV, humedades o deterioro en zonas de mucho paso.
- Emplastecido: tapar grietas o ralladuras entre las tablas. Los profesionales crean una masa con serrín de una lija de grano medio y resinas acrílicas para restaurar el suelo antes de barnizarlo.
- Teñido del parquet: tapar manchas de humedad o decoloraciones mediante tintes aplicados sobre la madera. Es una técnica delicada por la dificultad de alcanzar el matiz adecuado.
¿Cuál es el proceso de barnizado de un suelo de madera?
El proceso se inicia con la retirada de la capa de barniz original mediante una potente máquina de pulir con lija gruesa. En un suelo nuevo, se lija igualmente para igualar la tablilla. Tras dos o tres pasadas con lijas más finas se eliminan las ralladuras e irregularidades.
El pulido continúa con el emplastecido, mediante resina acrílica y serrín fino del propio lijado, manteniendo la tonalidad para tapar las imperfecciones. Una vez tapadas todas las aberturas se afina con una o dos lijas de granos más finos (80, 100 o 120). A continuación se aplica una mano de imprimación y dos manos de acabado.
El suelo barnizado no puede pisarse antes de 24 horas, ni conviene mover muebles durante al menos las tres semanas siguientes, tiempo en el que el barniz se está curando.