¿Qué es el suelo de parquet?
El suelo de parquet es un tipo de pavimento que contiene una capa de uso de madera noble o madera maciza de más de 2,5 mm de grosor. Dentro de este tipo de suelo de madera natural podemos destacar tres grandes familias: el parquet encolado tipo tablilla, el parquet flotante y las tarimas.
¿Qué es el parquet encolado?
El parquet encolado, conocido también como parquet de tablilla o lamparquet, es un tipo de suelo de parquet con largos de entre 15 y 30 cm y anchos de entre 4 y 6 cm. La instalación encolada se lleva a cabo a través de un adhesivo seleccionado, a criterio del instalador, teniendo en cuenta el tipo de superficie sobre la cual se colocará. Otro tipo de parquet encolado es el de gran formato, donde los largos oscilan entre 35 y 50 cm y los anchos entre 6 y 9 cm.
El suelo de parquet es uno de los pavimentos de madera más duraderos del mercado llevando a cabo un mantenimiento adecuado. Las variaciones que puede sufrir por alteraciones de temperatura, humedad o desgaste pueden ser restauradas por profesionales a través del pulido, el lijado y el barnizado, restableciendo las propiedades originales del suelo y alargando su vida varios años.
Dentro de este grupo encontramos diseños clásicos como la espiga o doble espiga, dameros, punta Hungría o incluso losetas tipo mosaico que resaltan ciertos dibujos.
¿Qué es el parquet flotante?
El parquet flotante es un tipo de pavimento colocado mediante lamas de madera dotadas de un sistema machihembrado o de clicks. Gracias a la dilatación perimetral y a la unión entre tablas, este suelo no requiere ir clavado o pegado al suelo. También conocido como multicapa, se compone por lo general de una capa de madera noble barnizada o aceitada, una capa intermedia (alistonada o apersianada) de varios listones cruzados, y una contracara de madera conífera maciza.
En los últimos años se trabaja además con una capa intermedia de tablero fenólico, con muy buenos resultados, o de HDF, por la que apuestan muchos fabricantes. También han emergido nuevas colas —polímeros o silano modificado— para fijar y evitar el desplazamiento, que además mejoran el aislamiento acústico. Popularmente el concepto de parquet flotante se ha confundido con el de tarima flotante o suelos laminados de instalación flotante.
¿Qué es una tarima?
La tarima es un tipo de parquet macizo con un grosor, largo y ancho superiores a los de las tablillas. Las piezas pueden tener largos de 30 a 200 cm y anchos de entre 5/6 y 14/15 cm, según el tipo de madera y las demandas del cliente. El sistema de colocación más frecuente es el machihembrado clavado sobre rastreles, aunque muchas instalaciones pueden encolarse directamente al suelo sin dejar cámara. La tarima encolada aporta una pisada mucho más agradable y la garantía de un suelo para toda la vida.
¿Qué es el suelo laminado?
El suelo laminado es un pavimento sintético conformado por una capa de fibras de madera de alta densidad (HDF) o media densidad (MDF), una capa intermedia clave en su calidad. La capa superior la componen unas resinas, en su mayoría de óxido de aluminio, que se fijan a un papel decorativo que imita la forma, el color y el diseño de la madera. Aunque esa capa es altamente resistente al desgaste, a la exposición solar, a golpes y arañazos, el suelo laminado no puede ser lijado ni acuchillado una vez deteriorado.
Su instalación flotante es la opción más económica y cómoda, directamente sobre el pavimento existente sin retirar el antiguo. Además, su superficie evita que las manchas se adhieran, por lo que su limpieza es más sencilla. Se trata de un sistema muy estable, apto para cualquier espacio nivelado y limpio. Las placas tipo click oscilan entre 7 y 12 mm de grosor, de 140 a 240 mm de ancho y de 1.200 a 2.400 mm de largo, y permiten una instalación sencilla incluso para usuarios no profesionales.