Cuidar bien un suelo de madera permite mantenerlo en óptimas condiciones durante años. La clave es limpiarlo periódicamente sin afectar a su abrasión ni a su aspecto natural.
Limpieza del suelo
- Realiza un lavado semanal como máximo para evitar daños a largo plazo.
- Usa aspirador preferentemente para retirar polvo y tierra, evitando arañazos.
- Friega con buena ventilación para acelerar el secado.
- Utiliza productos específicos según el tipo de barniz.
- Escurre bien la fregona para evitar el exceso de humedad.
Abrillantamiento
Usa un abrillantador específico para suelos de madera una o dos veces al año, cuando el barniz se desgaste. Desaconsejamos el uso de lejía, amoniaco o vinagre de forma frecuente.
Cuidados preventivos
- Mantén controladas las uñas de las mascotas.
- Forra las patas de los muebles con materiales suaves.
- Coloca felpudos en las zonas de entrada.
- Actúa rápidamente ante derrames de líquidos.
- Evita los remedios caseros para las manchas difíciles.